viernes, 27 de febrero de 2026

Antoni Gaudí

Antoni Gaudí i Cornet o Antonio Gaudí​ (Reus o Riudoms,​ 25 de junio de 1852-Barcelona, 10 de junio de 1926) fue un arquitecto español, máximo representante del modernismo catalánGaudí fue un arquitecto con un sentido innato de la geometría y el volumen, así como una gran capacidad imaginativa que le permitía proyectar mentalmente la mayoría de sus obras antes de pasarlas a planos. De hecho, pocas veces realizaba planos detallados de sus obras; prefería recrearlos sobre maquetas tridimensionales, moldeando todos los detalles según los iba ideando mentalmente. En otras ocasiones, iba improvisando sobre la marcha, dando instrucciones a sus colaboradores sobre lo que debían hacer.

Dotado de una fuerte intuición y capacidad creativa, Gaudí concebía sus edificios de una forma global, atendiendo tanto a las soluciones estructurales como a las funcionales y decorativas. Estudiaba hasta el más mínimo detalle de sus creaciones, integrando en la arquitectura toda una serie de trabajos artesanales que dominaba él mismo a la perfección: cerámicavidrieríaforja de hierrocarpintería, etc. Asimismo, introdujo nuevas técnicas en el tratamiento de los materiales, como su famoso trencadís hecho con piezas de cerámica de desecho.

Después de unos inicios influido por el arte neogótico, así como ciertas tendencias orientalizantes, Gaudí desembocó en el modernismo en su época de mayor efervescencia, entre finales del siglo XIX y principios del XX. Sin embargo, el arquitecto reusense fue más allá del modernismo ortodoxo, creando un estilo personal basado en la observación de la naturaleza, fruto del cual fue su utilización de formas geométricas regladas, como el paraboloide hiperbólico, el hiperboloide, el helicoide y el conoide.

La arquitectura de Gaudí está marcada por un fuerte sello personal, caracterizado por la búsqueda de nuevas soluciones estructurales, que logró después de toda una vida dedicada al análisis de la estructura óptima del edificio, integrado en su entorno y siendo una síntesis de todas las artes y oficios. 

Mediante el estudio y la práctica de nuevas y originales soluciones, la obra de Gaudí culminará en un estilo orgánico, inspirado en la naturaleza, pero sin perder la experiencia aportada por estilos anteriores, generando una obra arquitectónica que es una simbiosis perfecta de la tradición y la innovación. Asimismo, toda su obra está marcada por las que fueron sus cuatro grandes pasiones en la vida: la arquitectura, la naturaleza, la religión y el amor a Cataluña.

La obra de Gaudí ha alcanzado con el transcurso del tiempo una amplia difusión internacional, siendo innumerables los estudios dedicados a su forma de entender la arquitectura. Hoy día es admirado tanto por profesionales como por el público en general: la Sagrada Familia es actualmente uno de los monumentos más visitados de España.

Entre 1984 y 2005 siete de sus obras pasaron a ser consideradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

La belleza es el resplandor de la verdad, y como que el arte es belleza, sin verdad no hay arte.
Antoni Gaudí.​

Biografía

Nacimiento, infancia y estudios

Antoni Gaudí nació el 25 de junio de 1852, hijo del industrial calderero Francesc Gaudí i Serra (1813-1906) y Antònia Cornet i Bertran (1819-1876). Era el menor de cinco hermanos, de los que solo tres llegaron a edad adulta: Rosa (1844-1879), Francesc (1851-1876) y Antoni. Los orígenes familiares de Gaudí se remontan al sur de Francia, en Auvernia, desde donde uno de sus antepasados, Joan Gaudí, vendedor ambulante, pasó a Cataluña en el siglo XVII; el apellido en su origen podría ser Gaudy o Gaudin.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Francesc Gaudí i Figueres
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Francesc Gaudí i Salvany
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Francesca Salvany i Serra
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Francesc Gaudí i Serra
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Rosa Serra i Torroja
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Antoni Gaudí i Cornet
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Carles Cornet i Llombart
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Antoni Cornet i Sans
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Maria Sans i Fernandes
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Antònia Cornet i Bertran
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Josep Bertran i Patxo
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Maria Bertran i Buxeda
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Se desconoce el lugar exacto del nacimiento de Gaudí, ya que no se conserva ningún documento que lo especifique, existiendo una controversia entre Reus y Riudoms (dos municipios vecinos y colindantes de la comarca del Bajo Campo) sobre la localidad natal del arquitecto. 

Aun así, en la mayoría de documentos de Gaudí, tanto de su época de estudiante como en los de su época profesional, figura como nacido en Reus. Sin embargo, el propio Gaudí manifestó en diversas ocasiones que era de Riudoms, lugar de origen de su familia paterna. Lo que sí es seguro es que fue bautizado en la Iglesia Prioral de San Pedro de Reus el día después de su nacimiento. El nombre que consta en su partida de bautismo es Anton Placid Guillem.

Fuese como fuese, Gaudí sintió un gran aprecio por su tierra natal, lo que evidenciaba en su gran mediterraneísmo, hecho que influyó notablemente en su arquitectura: Gaudí decía que los pueblos mediterráneos tienen un sentido innato del arte y el diseño, que son creativos y originales, mientras que los pueblos nórdicos son más técnicos y repetitivos. En palabras del propio Gaudí:

Nosotros poseemos la imagen. La fantasía viene de los fantasmas. La fantasía es de la gente del Norte. Nosotros somos concretos. La imagen es del Mediterráneo. Orestes sabe adónde va, mientras que Hamlet divaga perdido entre dudas.

La estancia en su tierra natal le sirvió asimismo para conocer y estudiar profundamente la naturaleza, sobre todo durante sus estancias veraniegas en el Mas de la Calderera, la casa de los Gaudí en Riudoms. Le gustaba el contacto con la naturaleza, por lo que posteriormente se hizo miembro del Centro Excursionista de Cataluña (1879), entidad con la que realizó numerosos viajes por toda Cataluña y el sur de Francia. También practicó durante un tiempo la equitación, y hasta su vejez caminaba unos diez kilómetros diarios.

El ambiente familiar quizás fue uno de los catalizadores de la creatividad de Gaudí. Más de cinco generaciones en su familia trabajaron en la manufactura de productos de cobre, incluyendo a su padre y a sus dos abuelos. Fabricaban principalmente toneles gigantes para la destilación del alcohol de la uva, en Tarragona. 

El mismo Gaudí admite que los aspectos espaciales de estas grandes figuras de láminas de cobre forjado tuvieron una influencia en él, haciendo que desde pequeño tuviera una noción de los objetos como tridimensionales y no representados sobre un plano geométricamente. Esta percepción de las figuras como objetos maleables y casi esculturales, lo llevaron a desarrollar su estilo tan característico en el futuro.​

El pequeño Gaudí era de naturaleza enfermiza, y padeció reumatismo desde niño, lo que le transmitió un carácter un tanto retraído y reservado. Quizá por eso, de mayor se convirtió en vegetariano​ y en partidario de las teorías higienistas del doctor Kneipp.​ Debido a estas creencias —y por motivos religiosos—, en ocasiones se entregaba a severos ayunos, tanto que en ocasiones ponía en peligro su propia vida, como en 1894, año en que cayó gravemente enfermo a causa de un prolongado ayuno.

Realizó sus primeros estudios en el parvulario del maestro Francesc Berenguer, padre del que sería uno de sus principales colaboradores, y luego pasó a los escolapios de Reus; destacó en dibujo, colaborando con el semanario El ArlequínTambién trabajó durante un tiempo como aprendiz en la fábrica textil Vapor Nou de Reus. 

En 1868 se trasladó a Barcelona para cursar enseñanza media en el Convento del Carmen de la ciudad condal. En su adolescencia estuvo cercano al socialismo utópico, realizando junto con dos compañeros de estudios, Eduardo Toda y José Ribera y Sans, un proyecto de restauración para el Monasterio de Poblet que lo convertiría en un falansterio utópico-social.

Entre 1875 y 1878 realizó el servicio militar en el Arma de Infantería en Barcelona, siendo destinado a Administración Militar. Pasó la mayor parte del tiempo rebajado de servicio a causa de su salud, por lo que pudo continuar con los estudios. Gracias a ello no tuvo que entrar en combate, pues coincidió en esas fechas con la tercera guerra carlista.

En 1876 tuvo lugar el triste suceso de la muerte de su madre, a los 57 años, así como la de su hermano Francesc a los 25, médico recién titulado que no llegó a ejercer.

Cursó arquitectura en la Escuela de la Lonja y en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, donde se graduó en 1878.​ 

Junto a las asignaturas de arquitectura asistió a clases de francés y cursó algunas asignaturas de HistoriaEconomíaFilosofía y Estética. Su expediente académico fue regular, con algún que otro suspenso; Gaudí se preocupaba más de sus propios intereses que de las asignaturas oficiales.​ Elías Rogent, director de la Escuela de Arquitectura de Barcelona, dijo en el momento de otorgarle el título:

Hemos dado el título a un loco o a un genio, el tiempo lo dirá.

Para pagarse la carrera, Gaudí trabajó como delineante para diversos arquitectos y constructores, como Leandre SerrallachJoan MartorellEmilio Sala CortésFrancisco de Paula del Villar y Lozano y Josep Fontserè.​ Quizá por eso, al recibir el título, Gaudí, con su irónico sentido del humor, comentó a su amigo el escultor Llorenç Matamala:

Llorenç, dicen que ya soy arquitecto.

Fuente Wikipedia 

“Pepeta” Moreu y Antoni Gaudí: Una musa olvidada que forjó un genio

Descubre la inspiradora historia de Pepita Moreu (Cataluña, 1837), la profesora progresista y defensora de los derechos de la mujer que conquistó el corazón de Antoni Gaudí y ayudó a dar forma a su visión arquitectónica.
La conexión entre Gaudí y Pepeta se fortaleció durante estas visitas, llenas de música, conversaciones e ideales compartidos. En su entrevista de 1926 con el arquitecto Lluís Bonet, Pepeta ofreció un vívido retrato de aquellos domingos: «En aquella época, Gaudí vestía elegantemente, pero sin afectación; su barba y cabello rubios le daban un aspecto de caballero bastante atractivo». Continuó recordando cómo Gaudí era un excelente conversador, participando en animadas discusiones que duraban todo el día, a menudo durante las comidas compartidas.
«Tocábamos el piano y cantábamos», dijo de sí misma y sus hermanas, «y él [Gaudí] asistía, encantado con las expresiones de alegría de toda la familia. Nadie de fuera de casa participaba nunca en estas reuniones».
Se decía que Gaudí estaba fascinado, atraído no solo por la belleza de Pepeta, sino también por su visión moderna del mundo y su presencia intelectual. Estas íntimas visitas dominicales le ofrecieron una ventana a un mundo lleno de calidez, creatividad y pensamiento progresista, cualidades que rara vez encontraba en otros círculos. Amor insatisfecho e influencia duradera
A pesar del cariño de Gaudí, Pepeta no correspondió a sus sentimientos románticos. Ya mantenía una relación con Josep Caballol, con quien se casaría en 1889. Cuando le mostró su anillo de compromiso a Gaudí durante una de sus visitas dominicales, su desilusión fue tan profunda que nunca más regresó a la casa.
Se dice que la profunda decepción de Gaudí dejó una huella imborrable. Su rechazo fue un momento crucial en su vida, uno que redirigió su energía emocional por completo hacia su obra arquitectónica.
Como la propia Pepeta Moreu le contó al arquitecto Lluís Bonet en 1926, la búsqueda romántica de Gaudí terminó ese día, y con ella, quizás, su deseo de volver a amar. Permaneció soltero, haciéndose eco de sus propias palabras:
"Nunca he sentido la vocación del matrimonio".
Pepeta falleció en Sitges el 9 de diciembre de 1938, cerca del final de la Guerra Civil Española. - Fuente

Madurez y labor profesional

Sus primeros proyectos fueron los de las farolas para la Plaza Real, el proyecto irrealizado de Kioscos Girossi y la Cooperativa Obrera Mataronense. Con su primer encargo importante, la Casa Vicens, Gaudí empieza a adquirir renombre, y recibe encargos cada vez de mayor envergadura. 


En la Exposición Universal de París de 1878, Gaudí expuso una vitrina realizada para la Guantería Comella. El diseño modernista, a la vez funcional y estético de dicha obra, impresionó al industrial catalán Eusebi Güell que, a su regreso, contactó con el arquitecto para encomendarle varios proyectos que tenía en mente. 

Comenzó así una larga amistad y un fructífero mecenazgo que dio origen a algunas de las más destacadas obras de Gaudí: las Bodegas Güell, los Pabellones Güell, el Palacio Güell, el Parque Güell y la Capilla de la Colonia Güell.

Asimismo, se relacionó con el marqués de Comillas, suegro del conde Güell, para el que realizó El Capricho de Comillas.

En 1883 aceptó hacerse cargo de continuar las recién iniciadas obras del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia. Gaudí modificó totalmente el proyecto inicial, convirtiéndola en su obra cumbre, conocida y admirada en todo el mundo. A partir de 1915 se dedicó casi por completo a este proyecto, hasta que murió. 

Gaudí comenzaba a recibir cada vez más encargos, por lo que, al trabajar en varias obras a la vez, tuvo que rodearse de un amplio equipo de profesionales de todos los campos relacionados con la construcción; en su estudio se formarían numerosos arquitectos que con el tiempo alcanzarían un puesto de renombre en el sector, como Josep Maria JujolJuan RubióCèsar MartinellFrancesc Folguera y Josep Francesc Ràfols

En 1885, para escapar de la epidemia de cólera que asolaba Barcelona, Gaudí pasó una estancia en San Felíu de Codinas, residiendo en la casa de Francesc Ullar, al que en agradecimiento diseñó una mesa de comedor.

Uno de los acontecimientos de la época para la capital catalana, y que sirvió de punto de partida para el modernismo, fue la Exposición Universal de 1888, donde los principales arquitectos del momento expondrían sus mejores obras. 

Gaudí participó con el edificio de la Compañía Trasatlántica, y recibió un encargo para reestructurar el Salón de Ciento del Ayuntamiento de Barcelona, que finalmente no se llevó a cabo. 

En los primeros años 1890 recibió dos encargos fuera de Cataluña: el del Palacio Episcopal de Astorga y el de la Casa Botines en León. Así, la fama y el prestigio del arquitecto reusense se iba extendiendo por toda España. 

En 1891 viajó a Málaga y Tánger para examinar el terreno de un proyecto para unas Misiones Católicas Franciscanas, que le había encargado el 2º marqués de Comillas;​ el proyecto no se efectuó, pero las torres proyectadas para las Misiones le sirvieron a Gaudí como modelo para las torres de la Sagrada Familia.

En 1899 se hizo socio del Círculo Artístico de San Lucas, sociedad artística de corte católico fundada en 1893 por el obispo José Torras y Bages y los hermanos Josep y Joan Llimona. También se afilió a la Lliga Espiritual de la Mare de Déu de Montserrat, entidad catalanista igualmente de signo católico.​ Se evidencia así el carácter conservador y religioso de su pensamiento político, vinculado a la defensa de la identidad cultural del pueblo catalán. 

Pese a la aparente contradicción entre los ideales utópicos de su juventud y su posterior adscripción a posiciones más conservadoras, la evolución puede resultar natural si tenemos en cuenta la profunda espiritualidad del arquitecto; en palabras de Cèsar Martinell, “sustituyó la filantropía laicista por la caridad cristiana”.

El principio de siglo encontró a Gaudí embarcado en numerosos proyectos, en los que se evidenciaba el cambio de su estilo, cada vez más personal e inspirado en la naturaleza. 

En 1900 recibió el premio al mejor edificio del año por la Casa Calvet, otorgado por el Ayuntamiento de Barcelona. 

Gaudí (al fondo) con su padre (centro), su sobrina
Rosa y el doctor Santaló en una visita a 
Montserrat (1904)

Durante la primera década del siglo se ocupa de proyectos como la Casa Figueras, más conocida como Bellesguard, el Parque Güell, proyecto de urbanización que no tuvo éxito, y la restauración de la Catedral de Santa María de Palma de Mallorca, para la que realizó varios viajes a la isla. 

Entre 1904 y 1910 construye la Casa Batlló y la Casa Milà, dos de sus obras más emblemáticas.

La fama de Gaudí iba en aumento, provocando por ejemplo que en 1902 el pintor Joan Llimona escogiese la fisonomía de Gaudí para representar a san Felipe Neri en las pinturas del crucero de la iglesia de San Felipe Neri de Barcelona.​ Ese año funda con Joan Santaló, hijo de su amigo el doctor Pere Santaló, una sociedad dedicada al forjado de hierro, que fracasó.

Desde su traslado a Barcelona, Gaudí había cambiado a menudo de domicilio: en su época de estudiante vivió de pensión, generalmente en la zona del Barrio Gótico; al iniciar su carrera, pasó a diversos pisos de alquiler en la zona del Ensanche

Por fin, en 1906 se instaló en una casa de propiedad, en el Parque Güell, construida por su ayudante Francisco Berenguer como casa de muestra de la urbanización; actualmente es la Casa-Museo Gaudí

Aquí vivió con su padre (fallecido en 1906 a los 93 años) y su sobrina, Rosa Egea Gaudí (fallecida en 1912 a los 36 años). Vivió en esta casa hasta 1925, pocos meses antes de su muerte, residiendo este último tiempo en el taller de la Sagrada Familia.

Carné de expositor de Gaudí para la 
Exposición Universal de Barcelona (1888)

Uno de los sucesos que marcaron profundamente a Gaudí fueron los acontecimientos de la Semana Trágica de 1909; Gaudí permaneció ese tiempo recluido en su casa del Parque Güell, pero debido al ambiente anticlerical y a los atentados contra iglesias y conventos temió por la integridad de la Sagrada Familia —que afortunadamente no sufrió daños—.

Las Escuelas de la Sagrada Familia en catalánEscoles de la Sagrada Família fueron una institución educativa situada en un edificio de estilo modernista construido entre 1908 y 1909 por el arquitecto Antoni Gaudí, situado en el recinto del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, en Barcelona. Se concibió como un pequeño edificio destinado a escuela para los hijos de los obreros que trabajaban en la Sagrada Familia, aunque atendió a otros niños del barrio, especialmente de clases poco favorecidas. Gaudí lo edificó en el terreno destinado a la fachada de la Gloria, que según sus planes estaría libre durante bastantes años.

En 1910 se celebró en el Grand Palais de París una exposición dedicada a Gaudí, dentro del salón anual de la Société des Beaux-Arts de Francia. Gaudí participó a instancias del conde Güell, concurriendo con una serie de fotos, planos y maquetas en yeso de varias de sus obras. Aunque participó fuera de concurso, recibió muy buenas críticas por parte de la prensa francesa. Buena parte de esta exposición se pudo ver al año siguiente en el I Salón Nacional de Arquitectura celebrado en el Pabellón Municipal de Exposiciones del Buen Retiro de Madrid.

Mientras se celebraba la exposición de París, en mayo de 1910, Gaudí pasó una estancia de reposo en Vich, donde diseñó dos farolas de basalto y hierro forjado para la Plaza Mayor de Vich, con ocasión del centenario de Jaime Balmes. Al año siguiente también se vio obligado a pasar una temporada en Puigcerdá, a causa de unas fiebres de Malta; en ese periodo de descanso concibió la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia. Debido a su gravedad, el 9 de junio redactó un testamento ante el notario Ramon Cantó i Figueres; por fortuna, pudo reponerse por completo.

Gaudí enseñando la Sagrada Familia al 
obispo de Barcelona
Enrique Reig Casanova, y al presidente de la 
Mancomunidad de Cataluña
Enric Prat de la Riba (1914)

Los años 1910 fueron duros para Gaudí, que sufrió varias desgracias: en 1912 murió su sobrina Rosa; en 1914 falleció su principal colaborador, Francisco Berenguer; en 1915 una grave crisis económica casi paraliza las obras de la Sagrada Familia; en 1916 murió su amigo José Torras y Bages, obispo de Vich; en 1917 se interrumpen las obras de la Colonia Güell; en 1918 falleció su amigo y mecenas, Eusebi Güell.​ Quizá por todo ello desde 1915 se dedica por entero a la Sagrada Familia, refugiándose en su trabajo. Gaudí confiesa a sus colaboradores:

Mis grandes amigos están muertos; no tengo familia, ni clientes, ni fortuna, ni nada. Así puedo entregarme totalmente al Templo.
Gaudí-Ragonesi_(1915)
Gaudí enseña las obras de la Sagrada Familia al nuncio 
de
papaFrancesco Ragonesi (1915). En aquella ocasión
 monseñor Ragonesi calificó a Gaudí como
“el Dante de la arquitectura”.

Efectivamente, los últimos años de su vida los dedica por completo a la «Catedral de los pobres» —como es popularmente conocida—, para la que incluso llegará a pedir limosna a fin de poder continuar con las obras. Aparte de esa dedicación, realiza pocas más actividades, casi siempre relacionadas con la religión: en 1916 participó en un cursillo de canto gregoriano impartido en el Palacio de la Música Catalana por el monje benedictino Gregorio Suñol.

Gaudí vivió dedicado por completo a su profesión, permaneciendo soltero toda su vida. Al parecer, tan solo en una ocasión se sintió atraído por una mujer, Josefa Moreu, maestra de la Cooperativa Mataronense, hacia 1884, pero no fue correspondido.​ 

Desde entonces Gaudí se refugió en su profunda religiosidad, en la que encontraba gran sosiego espiritual. A menudo se ha pintado la imagen de un Gaudí huraño y antipático, de bruscas contestaciones y gestos altaneros; pero la gente que lo trató más de cerca lo describió como persona afable y cortés, buen conversador y fiel con sus amigos, entre los que destacaron especialmente su mecenas, Eusebi Güell, y el obispo de Vic, José Torras y Bages, así como los escritores Joan Maragall y Jacinto Verdaguer, el doctor Pere Santaló y algunos de sus más fieles colaboradores, como Francisco Berenguer y Llorenç Matamala.​

La apariencia personal de Gaudí —de rasgos nórdicos, pelo rubio y ojos azules— sufrió una radical transformación con el paso del tiempo: de ser un joven con aspecto de dandi (trajes caros, pelo y barba bien arreglados, gustos de gourmet, frecuente asistencia al teatro y a la ópera, incluso visitaba las obras montado en su carruaje), pasó en su vejez a la más estricta sencillez, comiendo con frugalidad, vistiendo trajes viejos y gastados, con un aspecto descuidado, tanto que a veces lo tomaban por mendigo, como por desgracia pasó en el momento del accidente que le provocó la muerte.

Gaudí no dejó prácticamente escritos, aparte de informes técnicos de sus obras requeridos por instancias oficiales, algunas cartas a amigos (principalmente a Joan Maragall) y algún artículo periodístico. 

Se conservan algunas frases suyas recogidas por algunos de sus ayudantes y discípulos, principalmente Josep Francesc RàfolsJoan BergósCèsar Martinell e Isidre Puig i Boada. El único escrito dejado por Gaudí es el conocido como Manuscrito de Reus (1873-1878), una especie de diario de estudiante donde recogía diversas impresiones sobre arquitectura y decoración, exponiendo sus ideas al respecto; destacan los análisis que hizo sobre el templo cristiano y la casa solariega, así como un texto sobre ornamentación y una memoria para una mesa-escritorio. - Fuente Wikipedia

Un vídeo de apenas tres segundos podría convertirse en un hallazgo histórico: ¿aparece en él el arquitecto Antoni Gaudí? La historiadora Beli Artigas ha lanzado esta pregunta en su blog tras analizar una antigua filmación correspondiente a una boda de la familia Costa-Artigas celebrada en Barcelona en 1922. Las imágenes, recuperadas por los descendientes de la familia, muestran brevemente a un hombre cuyo parecido físico con el genial arquitecto catalán ha despertado un intenso debate entre expertos y aficionados al modernismo. Según el testimonio familiar, sus abuelos siempre aseguraron que Gaudí asistió al enlace, ya que ambas familias mantenían una relación estrecha en aquella época. De confirmarse su autenticidad, estaríamos ante el primer vídeo conocido en el que aparece el creador de la Sagrada Familia, una figura clave de la arquitectura universal. Sin embargo, los especialistas piden prudencia y subrayan la necesidad de un análisis exhaustivo de la cinta para verificar la identidad del protagonista. El posible hallazgo ha generado gran expectación en redes sociales y en el ámbito cultural, reavivando el interés por la vida y la obra del arquitecto catalán. Vídeo: FAMILIA COSTA-ARTIGAS / Vía EFE

Gaudí se reconoció siempre partidario del catalanismo, aunque nunca quiso vincularse con la política –algunos políticos como Francisco Cambó o Enric Prat de la Riba le propusieron presentarse a diputado, pero él declinó el ofrecimiento–. Aun así, tuvo diversos altercados con la policía: en 1920 fue golpeado por la misma en un tumulto formado en la celebración de los Juegos Florales;​ el 11 de septiembre de 1924, Día Nacional de Cataluña, durante una manifestación en contra de la prohibición del uso del catalán por parte de la dictadura de Primo de Rivera, fue arrestado por la Guardia Civil, pasando una breve estancia en el calabozo, del que salió con una fianza de 50 pesetas.

Gaudí en la procesión de Corpus ChristiCatedral
de Barcelona
 (11 de junio de 1924).
Fotografía de 
Josep Brangulí

Fallecimiento

El 7 de junio de 1926 Gaudí se dirigía a la iglesia de San Felipe Neri, que visitaba a diario para rezar y entrevistarse con su confesor, mosén Agustí Mas i Folch; pero al pasar por la Gran Vía de las Cortes Catalanas, entre las calles Gerona y Bailén, fue atropellado por un tranvía,​ que lo dejó sin sentido.​ Siendo tomado por un mendigo, al ir indocumentado y a causa de su aspecto descuidado, con ropas gastadas y viejas, no fue socorrido de inmediato, hasta que un guardia civil paró un taxi que lo condujo al Hospital de la Santa Cruz.​ 

Al día siguiente lo reconoció el capellán de la Sagrada Familia, mosén Gil Parés, pero ya era tarde para hacer nada por él. Murió el día 10 de junio de 1926,​ a los 73 años de edad, en la plenitud de su carrera. Fue enterrado el 12 de junio, con presencia de grandes multitudes que quisieron darle el último adiós, en la capilla de Nuestra Señora del Carmen de la cripta de la Sagrada Familia. En su lápida figura la siguiente inscripción:

Antonius Gaudí Cornet / Reusensis / Annos natus LXXIV / Vitae exemplaris vir / Eximiusque artifex / Mirabilis operis huius / templi auctor / Pie obiit Barcinone / die X Junii MCMXXVI / Hinc cineres tanti hominis / resurrectionem mortuorum / expectant. R.I.P. (Antoni Gaudí Cornet. Oriundo de Reus. Nacido hace 74 años, varón de vida ejemplar y eximio artífice, autor de la admirable obra de este templo, murió píamente en Barcelona el 10 de junio de 1926, aquí las cenizas de tan gran hombre esperan la resurrección de los muertos. Q.E.P.D.

Fuente Wikipedia 

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Funeral de Gaudí (12 de junio de 1926)

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La Casa-Museo Gaudí está situada dentro del recinto del parque Güell, en el distrito de Gracia, en Barcelona. Fue la residencia de Antoni Gaudí durante casi veinte años, desde 1906 hasta finales de 1925. El edificio fue proyectado por su discípulo, Francesc Berenguer. En 1963 se inauguró como museo y actualmente acoge una colección de muebles y objetos diseñados por el arquitecto, así como obras de otros colaboradores suyos. - Fuente Wikipedia


WEB Museo

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