Injustamente desconocido por muchos a pesar de su carácter innovador. Hablamos de Jerónimo de Ayanz. Nos trasladamos al siglo XVI, en pleno Renacimiento, un periodo de gran florecimiento de la razón y la técnica. El lugar, la pequeña localidad navarra de Guenduláin, a unos 15 kilómetros de Pamplona, hoy deshabitada. Allí vino al mundo en 1553 Jerónimo de Ayanz y Beaumont. Ese año, por cierto, fue constituida oficialmente la primera universidad de América, iniciativa de fray Tomás de San Martín, de quien ya hablamos en otra ocasión. Y ese mismo año murió en la hoguera otro genio español, Miguel Servet.- Fuente