La muralla cristiana de Madrid, también conocida como muralla medieval, fue edificada en esta ciudad española entre los siglos XI y XII, una vez que la villa pasó a la Corona de Castilla. Fue construida como una ampliación del primitivo recinto amurallado (siglo IX), de origen musulmán, para dar cabida a los nuevos barrios surgidos tras la conquista cristiana. Con el establecimiento de la Corte en 1561, quedó en desuso, demoliéndose prácticamente en su totalidad.